En las últimas décadas en el país se vienen gestionando transformaciones radicales en los centros de las ciudades, por medio de intervenciones de renovación urbana sin terminar; como la urbanización Nueva Santa Fe en Bogotá D.C (1984) y Ciudad Victoria en Pereira (2002) que se enfocan a recuperar zonas deterioradas, pero que no incluye el desarrollo de la comunidad existente, ni la solución de otros problemas reales de la ciudadanía en general. Entre los problemas reales en la ciudad, encontramos la dotación de espacios públicos, construcción de viviendas y generación de empleo, entre otros, todo esto enmarcado en una determinante para la calidad de vida urbana como la densidad, que determina en gran medida la forma sostenible y habitable que se desea de la ciudad; proporcionando información útil para la planificación, gestión, diseño y desarrollo de las ciudades como para el seguimiento y evaluación de planes y proyectos. Demostrando que la suficiente concentración de población y actividades en un barrio influye en la intensidad de uso y construcción del desarrollo, que suman a un entorno con más vitalidad urbana.

La Alcaldía de Cali por medio de la empresa de renovación urbana EMRU EIC, que lleva más de 10 años planeando la renovación del barrio El Calvario I en el centro de la ciudad, por medio del plan parcial adoptado por el decreto 0868 de 2007; que propone la ejecución de procesos de densificación y la articulación de las propuestas al Sistema de Transporte Masivo MIO, aprovechando las nuevas dinámicas urbanas de sus corredores. Para la materialización del plan parcial, la EMRU ha realizado alianzas con el sector privado, entre estos están los diseños finales por parte de la empresa inglesa Benoy y que en este momento el sector privado lleva varios meses en preventa del Paraíso Centro Comercial.

Al analizar la información disponible, se revela que lo que se está impulsando es un proceso de gentrificación del sector a partir de una nueva escenografía del barrio El Calvario que va hacer despoblado tanto por el centro comercial como la sede de la Fiscalía, esto va en sentido contrario a densificar, y en su variable más general sobre la cantidad de residentes aglomerados en una hectárea será 0.00hab/ ha signo deldetrimento de la calidad de vida en el centro al no ofrecer una mezcla de la actividad residencial con otras complementarias, productivas y operacionales y por ende rentables (ver tabla comparativa).
Lo anterior permitiría que existiera vida nocturna en escala barrial que actualmente existe en el barrio El Calvario habitado por más de 1261 personas (506 hogares de los cuales 399 viven en inquilinatos) quienes en horas de la noche trabajan en el lugar en reciclaje, la cual está garantizando en parte la función ecológica de la propiedad, otros con sus negocios de tiendas y puestos de comidas, en horas de la madrugada y en algunos casos desde la media noche se ve el agite de la galería, niños jugando en la calle, ancianos tertuliando en fin las calles actuales de El Calvario, tiene una vitalidad que para muchos es desconocida y que esconde muchos problemas humanitarios en espera que algún día aparezca alternativas de mejorar la calidad de vida.
No es claro cómo la alcaldía va a solucionar el déficit de vivienda en la ciudad por medio de una política de renovación urbana que no promociona la actividad residencial en este proyecto, en un barrio que actualmente mezcla la actividad residencial, con actividades comerciales y productivas, que se suman a una densidad construida que puede aumentar su desempeño. E incluye al barrio a una política de Territorio de Inclusión y Oportunidades TIO; que a su vez es contradictoria, ya que busca Excluir a estas comunidades del barrio y su fortalecimiento comunitario o mejoramiento de calidad de vida no es claro cómo se materializarán.
Visionando el desarrollo urbano coherente del centro de Cali
No se entiende el porqué de la contratación de una firma extranjera como si la ciudad no produjera sus propios profesionales capaces de proponer visiones para un mejor desarrollo urbano con densidad que garantice una plena vida urbana. En este sentido existen varias propuestas y entre esas analizaré comparativamente una visión de renovación urbana en la misma área del Paraíso Centro Comercial, elaborada por la Universidad del Valle. Aquella propuesta suscita una visión de la renovación urbana (tipo tabla rasa) más sensible a solucionar problemas del barrio y la ciudad; promoviendo oportunidades, mantiene la actividad residencial aunque reduce la variable de 240hab/ha a 175 hab/ha; garantizando la permanencia de los propietarios residentes en el barrio que según el informe de gestión de la EMRU del 2014 son 20 familias. También propuso alternativa para los recicladores, habitantes de la calle del área a intervenir, no se conoce cómo la alcaldía va a garantizar el desarrollo a estas comunidades.

En cuanto a los soportes para la vida urbana en el espacio público, la Alcaldía le ha apostado a un parque denominado plaza paraíso, dotado de zonas verdes, áreas húmedas (fuentes), una arborización muy débil para dar sombra por medio de palmeras en un clima cálido; pero la utilidad de la plaza yace en que es el camino de entrada al centro comercial y no un lugar público donde la comunidad pueda socializar, sentarse a disfrutar de la brisa a comerse un cholado o un chontaduro. Mientras el tratamiento de la calles (se privatiza dos tramos) va a ser lo mismo que pasa en los actuales centros comerciales, no pasa nada porque mata la vida de la calle, objetivo real de los centros comerciales para aumentar la renta por encima dela vida urbana, ésta se vuelve privada. Muy diferente la propuesta de la Universidad del Valle que busca mantener el tejido urbano y privilegia la vida en público por medio del parque de la vida ¿un lago en el centro?, la plaza de las flores, la calle del mecato, las plazoletas de la galería (de acceso y mesa larga) y buen grado de sombra por medio de arborización. En la calle se prioriza el peatón, por lo cual se generan bordes activos por medio de los locales comerciales e ingresos a las viviendas se busca garantizar que haya vitalidad en el espacio público en la gran mayoría del tiempo del día.
En la variable de empleo no cabe la duda que tanto el centro comercial como la tesis de Univalle contribuyen a la generación de empleo permanente, quizás aumentando la densidad de empleo, pero en el caso del centro comercial desplaza en su totalidad a los actuales empleos que no se tienen datos certeros ¿Qué pasará con esos puestos? Por empleo de un nivel económico de mayor capital. A diferencia que la propuesta de Univalle mejora la calidad del empleo que mantienen viva aun la galería que desplazó el palacio de justicia, se mejora cierta cantidad de la calidad de empleo de vendedores callejeros y de flores, se cualifican los negocios de mueblerías de la calle 13, se mantiene una zona de reciclaje en cada manzana que maneja la producción interna.

A la larga la propuesta de Benoy enmarcada en una alianza público-privada (que ha gastado recursos del erario público y que hasta hace poco el sector privado comienza a realizar sus aportes para materializar su negocio) es un pobre negocio para la vida urbana en el centro de la ciudad, en cuanto a las utilidades sociales en la densidad que buscan construir, porque no se encuentran las propuestas tangibles de mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades que viven en el barrio o una alternativa digna para dejar a un lado ese barrio que han construido por generaciones e irse a otros barrios, porque seguramente no relocalizan en un solo sitio la vida que hay en El Calvario actualmente. Como tampoco que mejore la calidad de disfrute del espacio público.
En cuanto a lo económico, tal propuesta de redensificación les generará grandes utilidades a los promotores privados, pero para el erario público no es claro en cuánto habrá invertido y cómo la EMRU recupera esa inversión para generarle suelo al socio privado y genere utilidades al erario público. Pero que el erario público aumente con la participación en la renovación urbana en este caso es dudoso porque ¿Cómo se recupera la exoneración del pago del impuesto predial por 10 años a los negocios existentes y los nuevos? establecido en el Acuerdo 300 de 2010, ¿esto es justo con el resto de comerciantes del centro? Que han construido un mercado propio pagando impuestos.
Finalmente aun no se encuentra una explicación, demostración o argumento desde la Alcaldía y/o la EMRU que clasifique el desarrollo de un Centro Comercial como un proyecto de utilidad pública e interés social y cómo la ciudadanía se va a ver beneficiada de la plusvalía que generará esta nueva densidad del centro de Cali. Muchas ciudades en el mundo han sido víctimas de los especuladores y oportunistas, para quienes un barrio se reduce a los aprovechamientos que pueden generar con un bajo precio y con poco riesgo, no existe una noción de comunidad, porque solo importa el mercado y la utilidad. ¿Acaso existe un verdadero beneficio para la comunidad a partir de aquellas estrategias?


